¿MANDAMIENTO NUEVO O RENOVADO?
Por David Mena.
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Dabár Qodesh. La Palabra Pura de YHWH
Volviendo a la
senda antigua...
En una ocasión el Maestro Santo enseñó diciendo:
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros;
como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”
(Jn 13:34)
A simple vista, esto nos da a entender que el Mesías Yeshúa
vino a “agregar” un mandamiento más, digo a simple vista
porque no podemos negar que en su sentido primario, según
esta versión, es lo que está diciendo el Rabino. Sin
embargo, tenemos una premisa en la cual el Di-os Verdadero
ha dicho con respecto a sus mandamientos que está prohibido
agregar o quitar, así lo leemos donde está escrito:
“Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a
ello, ni de ello quitarás” (Deut 12:32)
Entonces apremiando a esta verdad, debemos de profundizar en
el contexto de la enseñanza. Uno de los sabios de nuestro
pueblo que fue testigo del ministerio de Yeshúa el Mesías
dejó documentado lo siguiente:
“Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo
mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio,
que nos amemos unos a otros.” (2 Jn 1:5)
¿Cómo entender esto? ¿Es o no es un “nuevo” mandamiento? La
verdad es que la respuesta es si y no. Esta doble respuesta
no es contradictoria, porque debe ser entendida en su
contexto hebreo. Es un mandamiento “nuevo” porque es una
halajá. Para quienes no lo sepan, la halajá es una ley
instituida por los rabinos para aplicar correctamente un
mandamiento, sin embargo, hay halajot (plural de
halajá) que están en armonía y que cumplen con el propósito
por el cual se establecieron, pero también hay halajot
que van incluso en contra del mismo mandamiento al que
quieren proteger. En breves palabras, la halajá es el
camino marcado por los sabios para aplicar el mandamiento
divino, para entender esto les comparto un ejemplo de
halajá. Les voy a dar un ejemplo de halajá bien
enseñada y mal enseñada. Una halajá bien puesta, es
decir, que no contradice el espíritu del mandamiento divino
es por ejemplo la que encontramos en Mt 23:23 donde está
escrito:
“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque
diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más
importante de la Tora: la justicia, la misericordia y la fe.
Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.”
Usted va a la Tora y se dará vueltas y vueltas en encontrar
en dónde dice la Tora (Ley) que hay que diezmar la menta, el
eneldo y el comino, estas cosas no las contempla la Tora
para que sean diezmadas, los sabios habían introducido una
halajá que “permitía” diezmar estas cosas, pero no
son ordenanza directa de la Ley Divina (Tora), es un mandato
de hombres (halajá) que teniendo presente el espíritu y el
propósito del mandamiento divino procuraba exaltarlo, y
darle una aplicación correcta para que el individuo se no se
desviare del propósito divino, y sin embargo vemos aquí que
el rabino por excelencia no les dice que está mal esa halajá,
lo que estaba mal era el corazón de ellos, que olvidaban el
propósito del mandamiento del diezmo y por extensión de la
Tora que lo instruye. Un ejemplo de halajá mal aplicada es
aquella que encontramos en Mr 7:8-13 donde está documentado:
“Bien invalidáis el mandamiento de YHWH para guardar vuestra
HALAJA. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre;
y: El que maldiga al padre o a la madre, muera
irremisiblemente. Pero vosotros decís: Basta que diga un
hombre al padre o a la madre: Es Korbán (que quiere decir,
mi ofrenda a YHWH) todo aquello con que pudiera ayudarte, y
no le dejáis hacer más por su padre o por su madre,
invalidando la palabra de Di-os con vuestra HALAJÁ que
habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a
estas.”
Aquí yo he sustituido la palabra “tradición” por la palabra
“halajá” para que se entienda que el Maestro Santo no está
en contra del mandamiento divino sino de una instrucción
adicional que aunque probablemente tenía un propósito bueno,
pero estaba mal encaminado. Vemos que entre muchas otras
cosas “semejantes a estas” algunos rabinos habían
introducido una ley con respecto al korban (ofrenda
que se tenía que presentar en el Templo) y que ya no podía
tener un uso diferente, es decir, si yo quería presentar una
ofrenda de 100 pesos, la halajá establece que este
dinero ya no se toca aunque mi padre y mi madre necesiten y
dependan de mi ayuda económica, como yo ya dije que es
korban, mis padres quedarán a su suerte aun cuando yo tenga
el dinero suficiente para pagar su hipoteca, sus deudas,
etc. Etc. Etc. Esta halajá iba en contra del espíritu de la
Tora porque la ofrenda debe ser grata ante los ojos de YHWH,
además de que a nuestro Elohim Bueno siempre lo tendremos
para presentar korbanot (ofrendas) pero nuestros
padres no siempre estarán con nosotros y no siempre podremos
ayudarles, por eso el rabino introduce este ejemplo para
evidenciar que esa tradición de los sabios estaba mal
puesta, la halajá correcta y es lo que recalca el Maestro es
que si un hombre dice que va a presentar ofrenda o korban
por ejemplo de 100 pesos a YHWH pero sus padres están en
aprietos financieros NO IMPORTA que sea apartado para
korban, debe de ir y ayudar a sus padres en obediencia
al mandamiento de honrar al padre y la madre ya después
podrá ofrendar a YHWH que es Eterno mientras nuestros padres
no.
Entendemos pues que cuando el Maestro Santo dice: “un
mandamiento nuevo os doy”, hebraicamente puede ser
entendido como una halajá mesiánica, una ley para
conducirnos con respecto al mandamiento divino de amar al
prójimo. Otra manera de entender este principio es yendo al
documento que se preserva de original de las Escrituras
Mesiánicas y que nos marca el paso para comprender este
tema, los mayormente conocidos Evangelios. En el griego la
palabra (καινός) kainos, tiene un connotación de
“renovación”, y que se ha traducido como “nuevo”, sin
embargo, el griego tiene una palabra para expresar
mayormente lo que nosotros podríamos entender como algo
verdaderamente “nuevo” o una cosa “nueva”, se trata del
griego (νέος) neos, cuyo significado primario es
“nuevo”. Así podemos ver que kainos tiene un significado
determinado cuando hay un contexto determinado ¿qué quiere
decir esto? Que esta palabra griega no expresa algo
precisamente ‘nuevo’ en principio sino que habla
primordialmente de algo que ha sido ‘renovado’. Por ejemplo,
en Lc 5:38 aparece:
“Mas el vino nuevo (neos) en odres nuevos (kainos) se ha de
echar; y lo uno y lo otro se conservan.”
Aquí están empleadas estas dos palabras, neos indicando el
vino nuevo que se vacía en los odres o vasijas renovadas (kainos)
para ese propósito, que es, el de conservar el vino
recientemente elaborado. Otro ejemplo es la cita del profeta
Yermiyahu (Jeremías) que Shaul (Pablo) hace en su carta
dirigida a los judíos:
“estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un
nuevo pacto”
(Heb 8:8b) La palabra para ‘nuevo’ aquí es kainos,
sin embargo, sabemos que este Pacto del cual habla Shaul no
es “nuevo” en principio sino “nuevo” en propósito, en el
hebreo aparece jadash que es parecido al griego
kainos, habla de una renovación del pacto. ¿Por qué es
una renovación y no un “nuevo” pacto? Por lo
siguiente:
El “nuevo” pacto sigue teniendo los mismos destinatarios que
el pacto anterior: Israel.
El “nuevo” pacto sigue teniendo el mismo convenio que el
anterior, la Tora (Ley).
¿En qué sentido es un pacto renovado? En que los
destinatarios a diferencia del primer pacto ya no tendrán el
convenio en papel para procurarlo cumplir, sino que ahora el
convenio será depositado en los corazones de los
destinatarios para que sea cumplido el pacto. ¿Esto es un
nuevo pacto o un pacto renovado? Es un pacto renovado con
los mismo destinatarios y con el mismo propósito. Por eso no
se vertió neos, porque no es una pacto nuevo
propiamente dicho si no renovado, si el pacto fuera con
otros destinatarios y consistiera en otra cosa sí sería un
pacto nuevo en principio, pero no sucede eso, asi que, es un
pacto renovado con Israel.
¿A qué conclusión llegamos? El Maestro enseñó diciendo:
“Un mandamiento RENOVADO
(el que ya habéis tenido desde el principio)
os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que
también os améis unos a otros.”
Si ya el mandamiento dice: “amarás a tu prójimo como a ti
mismo” si ya sabemos que hay que amarnos entre nosotros
como prójimos ¿a qué se refiere el mandamiento renovado? La
respuesta es: el mandamiento renovado consiste en que nos
amemos CON LA MISMA INTENSIDAD con que nos amó Yeshúa el
Mesías, al grado de dar la vida, porque el Maestro dijo:
“ESTA ES MI HALAJÁ (mandamiento): Que os améis unos a otros,
como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que
uno ponga su vida por sus amigos.”
(Jn 15:12-13)
La halajá del Mesías, es decir, la interpretación del
mandamiento divino que hace el Mesías es la correcta
aplicación del mandamiento, si nosotros andamos en su
enseñanza ya tenemos vida eterna, cuando usted lee en Mt 5
aquellas palabras del Mesías donde dice: “yo os digo”
hebraicamente el Mesías está dando la verdadera, la correcta
interpretación y enseñándonos el verdadero propósito del
mandamiento divino, es el mismo mandamiento pero renovado,
refrescado para ser aplicado correctamente en la vida diaria
de un Hijo de YHWH.
Shalom en el Mesías.
©
Dabár Qodesh. La Palabra Pura de YHWH

