La doctrina de la Justificación es una de las más elementales para el creyente.
El conocimiento del plan de Elohim, el plan de salvación de la humanidad, traerá
consigo una bendición al creyente
dispuesto a saber como le ha placido al Todopoderoso rescatarnos del yugo del
pecado y de la condenación eterna. Es por eso, que en este estudio bíblico
ahondaremos en el tema de la justificación.
La
palabra “Justificar”, en el hebreo del Antiguo Testamento “Tsadag”, y en
el Griego del Nuevo Testamento “Dikaióo”, las dos denota el mismo
significado, que es , LIBRE DE CULPA.
Es decir que cuando
hablamos de la justificación de Yeshua, nos estamos refiriendo a la obra que el
hizo para hacernos inocentes ante su Elohim su Padre.
La palabra del Creador en Génesis nos enseña que el hombre fue creado por
Elohim,
desde el polvo de la tierra, a su imagen y semejanza Elohim lo creo (Génesis 1:26-27).
Ya que fuimos hechos a la semejanza del Altísimo, no somos unos robots, sino que
personas con la capacidad de tomar decisiones. Esto
fue lo que le ocurrió a Eva y luego a Adán, los cuales decidieron por voluntad
propia desobedecer a Elohim. En esto encontramos el libre albedrío que Elohim le a
dado a todo ser humano, pues el Creador, les advirtió del mal, pero en ninguna
manera el quiso la desobediencia de Adán y su mujer. Elohim les dijo:
“Y mandó
YHWH
Elohim al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que
de él comieres, ciertamente morirás” (Génesis 2:16)
En el principio, todo lo que
Elohim había creado era perfecto, tanto así, que en una en
teoría me arriesgo a decir que el hombre era inmortal y que además no existía la
enfermedad, aunque no exista texto para argumentar esto, de la enfermedad, si
existe un texto que nos da ha entender que el hombre era inmortal, pues
Elohim le
dice al hombre:
“mas del árbol de la ciencia del bien y
del mal no comerás; porque el día que de él comieres,
ciertamente morirás”.
Desde el
momento que Eva y Adán pecan, entra la muerte a ellos y dejan de ser inmortales,
producto de su desobediencia, todo el linaje humano que vendría seria
contaminado por el pecado de los primeros y por ese pecado entraría la muerte a
todos los hombres y no seriamos mas inmortales. Leamos algunos pasajes:
“Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque
de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás”
“He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del
hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. (Ezequiel 18:4)
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de
Elohim” (Romanos
3:23)
“Porque la paga del pecado es muerte,
mas la dádiva de Elohim es vida eterna en
el Mesías Yeshua
señor nuestro” (Romanos
6:23)
“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la
muerte,
así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12)
Porque por cuanto la muerte entró por un hombre,
también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán
todos mueren, también en
el Mesías todos serán vivificados” (1Corintios 15:20)
El hombre
estuvo lejos de Elohim durante mucho tiempo, los que Vivian conforme a le Ley y
los mandamientos sagrados, tenían la posibilidad de guardar los preceptos
divinos. Pero eran millones lo que Vivian sin ley, sin nada que les pudiera
acercar al Padre. Es por eso que desde el momento que aparece el hijo de
Elohim a
predicar el reino de los cielos, nos enseña la forma correcta de llegar al
Padre, entonces aprendemos el camino, y así escapar de la condenación del
pecado, que es la muerte. El Mesías nos enseño:
“Yeshua le dijo:
Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene
al Padre, sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre
conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto” (Juan 14:6)
“Porque hay un solo
Elohim, y
un solo mediador entre
Elohim y
los hombres, Yeshua
hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo
cual se dio testimonio a su debido tiempo” (1Tim 2:5-6)
“Porque no entró el Mesías en el santuario hecho de mano, figura del verdadero,
sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante
Elohim; y no para
ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada
año con sangre ajena.
De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas
veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos,
se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en
medio el pecado” (Hebreos 9:24)
“A
Yeshua el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que
la de Abel” (Heb 12:24)
El hombre
debe saber que su condición sin Elohim,
es de muerte y pecado, por cuanto esta destituido de la gloria de
Elohim.
Sin FE, en el
Mesías, y sin obediencia a Elohim, el hombre esta muerto en sus delitos y pecados.
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y
pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de
este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora
opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros
vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de
la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo
que los demás. Pero
Elohim, que es rico en misericordia, por su gran amor con que
nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con el
Mesías (por gracia sois salvos)” (Efesios 2:1)
“Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra
carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados”
(Colosenses 2:13)
El
Mesías
mando a que se predicase este evangelio de las buenas noticias y a que se
hiciesen discípulos bautizándolos.
¿Cuál es
entonces la respuesta, a la pregunta, que debo hacer para ser salvo? Pues
simple, encontramos la respuesta en la orden del Señor.
Primero el hombre
tiene que creer en el mensaje del evangelio, lo que representa la Fe, esta fe no
puede ser un mero conocimiento o una teoría, sino que debe obligatoriamente ir
acompañada de la obediencia a
Elohim.
“Y
les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El
que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será
condenado” (Marco 16:15)
Todo aquel que
cree en el evangelio, como resultado de su fe, vendrá la obediencia a
Elohim,
el cual pide, que el bautismo sea el que confirme la Fe, para dejar atrás este
mundo y sus pecados, muriendo al pecado por la muerte del Mesías y renaciendo a
nueva esperanza de vida en obediencia a Elohim, por la resurrección de los muertos
del Señor.
Si hacemos
esto, y creemos en el unigénito hijo de
Elohim,
luego nos bautizamos, para obedecerle y seguir para siempre en esa
obediencia, entonces somos salvos y hechos hijos de
Elohim.
“Y
habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para
todos los que le obedecen” (Hebreos 5:9)
El evangelio
que predicaron los emisarios de Yeshua, fue el de la Fe en el Mesías como salvador, el del
arrepentimiento y como confirmación de esto el Bautismo, leamos a Pedro en su
predicación después de Pentecostés:
“Arrepentíos, y bautícese
cada uno de vosotros en el nombre de Yeshua, el Mesías, para perdón de los
pecados; y recibiréis el don del espíritu santo” (Hechos. 2:38)
“El
bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de
la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia
Elohim) por la
resurrección de Yeshua el Mesías” (1P 3:21)
Se enseña que lo
único que debe hacer una persona es recibir a Mesías en el corazón y con eso
será salvo. Pero la verdad sobre la salvación va mucho mas haya, por que esa Fe
debe ser confirmada por el bautismo y la obediencia a
Elohim.
Cabe decir
que el invocar el nombre de Elohim en medio del bautismo, forma parte del proceso de
salvación. Eso fue lo que hizo Shaul/Pablo cuando se bautizo.
“Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus
pecados, invocando su nombre” (Hechos. 22:16)
El texto
que se usa para decir que la salvación se adquiere solo con hacer una
oración de fe es
este:
“Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu
corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca
que Yeshua es el
Señor, y creyeres en tu corazón que
Elohim le levantó de los muertos, serás salvo.
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para
salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será
avergonzado. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que
es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel
que invocare el nombre del Señor, será salvo” (Romanos 10:8)
Si usted se da
cuenta, el invocar y confesar el nombre del Señor, junto con reconocerlo como
Señor y Salvador, es el primer paso de Fe que llevara al arrepentimiento y que
será confirmado con el bautismo y la obediencia a
Elohim, para finalmente recibir
la salvación de nuestras almas.
Por lo tanto,
todos aquellos que hemos creído en el nombre de su santo hijo
Yeshua, los que le
hemos recibido, y hemos sido bautizados y obedecemos a
Elohim. Alcanzamos la no
culpabilidad o sea somos justificados, para no ser mas enemigos de
Elohim, sino
que ahora participes de su gloria y amigos de el, ya que guardamos sus
mandamientos y vivimos conforme al espíritu.
“Justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con
Elohim por medio de nuestro
Señor Yeshua;
por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la
cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de
Elohim”
(Romanos
5:1)”
Al ser
justificados logramos cuatro cosas importantísimas:
a)
Tenemos paz para con
Elohim
por medio del
Mesías.
b) Tenemos entrada por la Fe a la gracia
de Elohim.
c) Estamos firmes en la gracia, o sea le obedecemos viviendo en el espíritu
y con su ayuda vencemos a la carne.
d) Nos
alegramos en la gloria de
Elohim que esperamos, es decir, en nuestro
cambio de cuerpos corruptibles a cuerpos incorruptibles, semejante a de los
Ángeles, tras las resurrección de entre los muertos para ser inmortales y estar
por la eternidad con
Elohim.
Yeshua pago
nuestra culpa y clavo el acta que nos era contraria en la cruz y venciendo al
pecado nos dio libre entrada:
“Y
a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne,
os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta
de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de
en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las
potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”
(Colosenses 2:13)
“Pero cuando se manifestó la bondad de
Elohim nuestro Salvador, y
su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros
hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración
y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros
abundantemente por Yeshua nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser
herederos conforme a la esperanza de la vida eterna” (Tito 3:4)
La voluntad de
Elohim,
es que todos los hombres crean y no rechacen el evangelio de las buenas noticias
de salvación, que es por medio de la Fe y obediencia en el Mesías, para amar y
guardar los mandamientos del Padre dados por su hijo santo. Aquí
Elohim
muestra su amor en que dio a su único hijo para que todo aquel que en el cree no
se pierda mas tenga vida eterna. Pues que amor más grande que el que uno de su
vida por todos, no siendo merecedores hemos venido a ser participes de su gracia
y tenemos herencia eterna en los cielos.
“Porque la gracia de
Elohim se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en
este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:11)
“El
Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es
paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento” (2Pedro 3:9)
1.- Lo que sucedió
en el principio, el pecado y la desobediencia de Eva, es producto del libre
albedrío que Elohim da a todo ser humano.
2.- Las
consecuencias del pecado de Adán y Eva nos trajeron consigo el imperio de la
muerte sobre el linaje humano, además de la naturaleza pecaminosa.
3.- Yeshua es el
único Mediador, entre
Elohim y los hombres, en cuanto a salvación y abogacía de
nuestros pecados se refiere, el es el que cordero inmolado, que quita el pecado
del mundo.
4.- Lo que
debemos hacer para ser salvos es confesar nuestros pecados, y arrepentirnos
delante de Elohim, a través de la fe en el Mesías
Yeshua, BAUTIZÁNDONOS EN SU
NOMBRE.
5.- El recibe
solo al Mesías, desde el punto de vista bíblico, no es completo para que el
hombre se salve, pues se debe considerar siempre el arrepentimiento y el
bautismo.
6.- Somos
Justificados por el Mesías Yeshua y de esta forma tenemos paz para con
Elohim.
Si usted quiere ser salvo, es necesario que crea en el unigénito hijo de
Elohim y se
arrepienta de sus pecados, bautizándose bajo las aguas proclamando su nombre.
7.-
Elohim
quiere, que nadie se pierda, es por eso que estos últimos días esta
haciendo su ultimo llamado a sus escogidos a que se vuelvan a el, a que
crean en el mensaje del evangelio y la buena noticia, para que sean
salvos de la condenación y el fuego eterno.
©
Dabár Qodesh. La Palabra Pura de YHWH

